Últimas

Israel
Tercer Templo

domingo, 19 de octubre de 2014

Ahora el Vaticano elimina la Bienvenida a los Gays



 


Los obispos católicos eliminaron el sábado su histórica bienvenida a los homosexuales, lo que refleja profundas divisiones al final de un encuentro de dos semanas promovido por el papa Francisco para crear un enfoque más misericordioso en el ministerio a las familias.

Los obispos se negaron a aprobar incluso una sección matizada del ministerio hacia los homosexuales que retiraba el tono de bienvenida contenido en un borrador presentado anteriormente en la semana.

En lugar de considerar a los gays como individuos que tienen dones para ofrecer a la Iglesia, el párrafo revisado se refiere a la homosexualidad como uno de los problemas que las familias católicas deben enfrentar. Señala que "a las personas con tendencias homosexuales se les debe dar la bienvenida con respeto y delicadeza", pero repite la enseñanza de la Iglesia en el sentido de que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

El párrafo no logró obtener la mayoría de dos tercios en los votos necesaria para ser aprobado.

Otros dos párrafos relativos a otra cuestión delicada en el sínodo —si los divorciados y los católicos vueltos a casar por lo civil pueden recibir la comunión— tampoco fueron aprobados.

El resultado mostró la profunda división existente en la Iglesia en torno a dos de los asuntos más polémicos que enfrentan las familias católicas.

Pareció que la votación de 118-62 en torno a los párrafos dedicados a la cuestión gay podría ser una protesta de los obispos progresistas, quienes se rehusaron a apoyar las frases matizadas. El documento original señalaba que los gays tienen dones que ofrecer a la Iglesia y que sus parejas, aunque moralmente problemáticas, dan a las parejas homosexuales un apoyo "valioso".

El New Ways Ministry, un grupo de defensores de los gays católicos, se dijo "muy decepcionado" de que el informe final se hubiera retractado de las palabras de bienvenida plasmadas en el borrador. No obstante, señaló que el proceso del sínodo y "la apertura a la discusión abren la esperanza de que en el futuro haya más desarrollo, en especial en el sínodo del año próximo, en que el grupo de participantes será mayor y más diverso, incluidos muchos obispos más orientados a la labor pastoral".

El borrador fue escrito por un clérigo nombrado por Francisco, monseñor Bruno Forte, un teólogo conocido por flexibilizar la pastoral para atender a gente que está unida en forma "irregular". El objetivo del borrador era ser una síntesis de las intervenciones de los obispos, pero muchos conservadores se quejaron de que reflejaba las posiciones de una minoría y tenía una postura excesivamente liberal.

Francisco insistió, en defensa de la transparencia, que el documento completo —incluidos los párrafos que no fueron aprobados— sea publicado con todo y el recuento de votos. El documento servirá como base para el debate futuro antes de otra reunión de obispos en octubre del año próximo, la cual producirá un informe final que será enviado al pontífice.

"Personalmente habría estado muy preocupado y entristecido si no hubiera habido estas... animadas discusiones... o si todos hubieran estado de acuerdo o en silencio en una falsa paz aquiescente", dijo Francisco a los asistentes al sínodo tras la votación.

Los grupos conservadores habían criticado duramente el borrador y propusieron amplias revisiones para restaurar la doctrina de la Iglesia, que considera a las relaciones sexuales entre homosexuales como "intrínsecamente desordenadas", pero que a la vez establece que se debe respetar a los gays, y que sólo puede considerarse matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

"Pudimos ver que hay diferentes puntos de vista", dijo el cardenal Oswaldo Gracis, de la India, cuando se le preguntó por las controvertidas secciones del informe sobre los homosexuales y los católicos divorciados y vueltos a casar.

El cardenal alemán Walter Kasper, líder del grupo progresista, dijo que él era "realista" en torno al desenlace

En un gesto inesperado después de la votación, Francisco se acercó a un grupo de periodistas que aguardaban afuera del salón donde se llevó a cabo el sínodo para agradecerles su labor de cobertura.

"Gracias a ustedes y a sus colegas por el trabajo que han hecho", señaló. "Muchas gracias".

Los obispos conservadores habían criticado duramente a los periodistas por reportar el cambio drástico de tono en el borrador, a pesar de que las noticias difundidas por los medios de comunicación simplemente reflejaban el tono del documento.

El gesto de Francisco, y sus palabras dentro del salón del sínodo con las que reprendió a los obispos que están excesivamente apegados a la doctrina y guiados por una "rigidez hostil", así como a esos obispos que mostraron una "santurronería destructiva", indican que está muy consciente de las divisiones que el debate había generado. Su discurso recibió una ovación de pie de cuatro minutos, señalaron los participantes.

Durante la semana pasada, los obispos se dividieron en grupos de trabajo para redactar enmiendas al texto. Fueron casi unánimes en insistir en que la doctrina de la Iglesia sobre la vida familiar sea afirmada con más fuerza y que las familias católicas fieles deberían ser puestas como ejemplo y alentadas, en lugar de que los clérigos se enfoquen en los problemas de la familia y las uniones "irregulares".

Los obispos usaron un tono similar en un mensaje separado dirigido a las familias cristianas el sábado. No hubo mención a familias con hijos gay, mucho menos a padres homosexuales, pero sí se habló de los problemas "complejos y problemáticos" que se presentan cuando los matrimonios se desbaratan y se inician nuevas relaciones.

"Cristo quería que su Iglesia fuera una casa con la puerta siempre abierta para dar la bienvenida a todos, sin excluir a nadie", señaló el mensaje. Curiosamente, la traducción al inglés era menos cálida que el texto oficial en italiano, al concluir la frase luego de la palabra 'todos'.

El cardenal sudafricano Wilfrid Fox Napier, quien participó en la redacción del documento final, dijo a la Radio Vaticano que el texto refleja una "visión común" que le hacía falta al borrador.

Indicó que las áreas clave de preocupación estaban en "presentar las uniones homosexuales como si fueran algo muy positivo", y la insinuación de que los católicos divorciados y vueltos a casar podrían recibir la comunión sin una anulación.

Se quejó que el borrador fue presentado como la opinión de todo el sínodo, cuando más bien era la de "una o dos personas".

"Y eso hizo enfurecer mucho a la gente (los obispos)", agregó.

 
Leer más en Visión de Profetas. Fuentes: AP, Yahoo News

sábado, 18 de octubre de 2014

¿De dónde procede la histórica Judeofobia?







El carácter monoteísta de la religión judía granjeó a su población la enemistad de muchos pueblos de la Antigüedad. Era, en esencia, el miedo a lo distinto en un mundo poblado por religiones politeístas. La aparición del Cristianismo, que también cree en un solo Dios, significó un punto de inflexión para los hebreos, pero a peor. La Iglesia (Católica - Debemos diferenciar muy bien esto. Aunque en el Viejo Mundo todo entra dentro del Cristianismo.) presentó a los judíos como los responsables de asesinar al verdadero Mesías y los usaron como cabezas de turcos de todos los males durante la Edad Media. Esta disposición histórica fue recuperada con la eclosión del nacionalismo en el siglo XIX y llevada a su máxima expresión por el Régimen Nazi.

«Los judíos han elevado su odio a la humanidad al nivel de una tradición», escribió el griego Diodoro Sículo en su «Biblioteca histórica» del siglo I antes de Cristo. La agresiva respuesta de los israelitas («Hijos de Israel») al proceso de helenización iniciado en tiempos de Alejandro Magno les ganó el prejuicio de pueblo «ultranacionalista». En el año 168 antes de Cristo, Antíoco IV de Siria, de la dinastía Seléucida, (descendiente de uno de los generales de Alejandro Magno) asaltó Jerusalén e impuso el culto a Zeus entre la población. Esta medida levantó una revuelta dirigida por el clan de los Macabeos, que se mostraron muy violentos con los enemigos capturados. Desde entonces, se encendió el recelo contra los judíos por todas las regiones de influencia griega.
La llegada de los romanos a Judea no mejoró la percepción que se tenía de los judíos en el exterior. Los romanos veían en el monoteísmo judío una forma de rebelión política, y consideraban que sus costumbres, como la prohibición de comer carne de cerdo o la circuncisión, eran propias de bárbaros. La incomprensión mutua, tampoco los hebreos toleraban las tradiciones romanas, dio lugar a numerosos episodios bélicos durante toda la dominación romana. La aparición del Cristianismo empeoró la situación, puesto que los primeros padres de la Iglesia presentaron el Judaísmo como una «secta» que había asesinado al auténtico Mesías.

En consecuencia, la Edad Media fue un periodo terrible para los judíos europeos. Las autoridades emplearon los ataques contra la población hebrea a modo de válvula de escape de los problemas sociales. Las falsas acusaciones de que los hebreos profanaban hostias sagradas y perpetraban asesinatos rituales, sobre todo en niños, fueron usadas para justificar el asalto a las juderías. A causa de esta persecución, que les prohibía en la mayoría de ciudades ejercer como soldados, agricultores o abogados y casarse con cristianos, los judíos se vieron obligados a dedicarse a profesiones que, como los prestamistas o los recaudadores, aumentaron los prejuicios contra ellos. Cabe mencionar que la usura, el cobro de intereses en un préstamo, estaba mal visto moralmente entre los cristianos. Y en no pocas ocasiones, los deudores cristianos aprovechaban un estallido de violencia religiosa para asesinar a sus acreedores.

El odio racial desplaza al político

A partir del siglo XV, la hostilidad hacia los hebreos vivió un importante repunte. La expulsión de los judíos de España y Portugal trasladó la migración al norte de Europa, donde la revolución religiosa iniciada por Martín Lutero los situó entre dos fuegos. Tras un intento fallido de atraerlos a su causa, Lutero propuso su expulsión y la quema de sus sinagogas por todo el norte de Europa. Además, el reformador escribió el que está considerado como el primer texto antisemitista moderno, «Contra los judíos y sus mentiras».

No obstante, el nacimiento del antisemitismo como corriente de pensamiento surgió más tarde, en el siglo XIX, íntimamente ligada a la eclosión de los nacionalismos. Cuando los judíos por fin consiguieron la igualdad legal en la Europa occidental –en Rusia y otros países de su entorno la persecución seguía siendo incesante–, su entrada en la esfera pública les costó un nuevo tipo de aversión de carácter político. Ahora, el odio no era religioso sino por el éxito económico y político.
«El judaísmo equivale a una gota de sangre ajena con gran poder de destrucción en el cuerpo germano», escribió a finales del siglo XIX el teólogo alemán Adolf Stocker. Una corriente de opinión extendida por toda Europa, algo menos en el caso de España y de Gran Bretaña, que culpaba a los judíos de todos los problemas económicos. La población, en efecto, percibía que los hebreos monopolizaban profesiones como profesores, médicos o abogados. No en vano, la mayoría de judíos residían en zonas urbanas y siglos de marginación habían convertido la educación en su única arma disponible para progresar socialmente.

En paralelo al surgimiento del movimiento Sionismo de la mano de Theodor Herzl y del acoso a los judíos en la Rusia comunista, Adolf Hitler hizo del antisemitismo la bandera de su proyecto político. El Régimen Nazi responsabilizó a los hebreos de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial e inició una salvaje campaña que tuvo su punto álgido en la Noche de los Cristales Rotos, en 1938. Esa noche se quemaron 267 sinagogas, se saquearon cerca de 7.500 comercios judíos, se detuvieron a 20.000 alemanes de origen hebreo y se impuso una gran multa a esta comunidad para «compensar los daños».

Era el germen de la denominada por los nazis como «Solución final»: el intento de exterminar a la totalidad de la población de esta religión en Europa. A cargo de su planificación, organización administrativa y supervisión estuvo Heinrich Himmler y se calcula que cerca de seis millones de judíos murieron durante uno de los mayores genocidios en la historia de la humanidad. El antisemitismo llevado a su máxima expresión.

Leer más en Visión de Profetas. Fuentes: ABC

viernes, 17 de octubre de 2014

Estado Islámico decreta que los Cristianos son sus mayores enemigos



La revista electrónica Dabiq publicada por el Estado Islámico (EI) para reclutar a combatientes de todo el mundo, está en su cuarta edición. Publicada en varios idiomas, ha demostrado ser una herramienta útil para atraer el conflicto con más de 12.000 voluntarios musulmanes procedentes de 74 nacionalidades diferentes. No es coincidencia que en su última página número 12, hizo un llamado a sus aliados en todo el mundo, para atacar a los occidentales “donde quiera que se encuentren”.

En la portada, los terroristas afirman que los ataques de la coalición liderada por Estados Unidos son una “cruz quebrada” y que los musulmanes eventualmente ganaran. La imagen que aparece en la portada es la bandera del Estado Islámico “implantado” (montaje de Photoshop) en el Vaticano.

En el artículo “El retorno de la esclavitud antes de la hora”, confirma la esclavitud de miles de mujeres y niños yazidíes justificando esta actitud hacia la minoría kurda, que indica, “se dividieron entre los combatientes del Estado Islámico de acuerdo con la sharia”.

Cuando se habla de su “victoria final”, los yihadistas dan una advertencia a los “romanos”, un término genérico utilizado por ellos para referirse a la civilización occidental.

Ellos esperan una batalla cuando el mesías islámico (Mahdi) conquiste Constantinopla y Roma.

Al elegir a Roma como un símbolo del cristianismo mundial queda claro que este es su enemigo número uno.

Según algunas tradiciones islámicas, el profeta islámico Mahoma predijo la ocupación de Estambul, Jerusalén y Roma. La teología musulmana chiíta dice que las grandes guerras deben ocurrir en la Tierra, un tercio de la población mundial va a morir en la batalla y otro tercio sufrirá hambre y violencia.

Israel debe ser destruido para que el Imam 12 llamado Mahdi, aparezca para matar a todos los infieles, levantando la bandera del Islam en todos los rincones del mundo. Esta narración se hace eco del conflicto narrado en el libro del Apocalipsis, mostrando cómo Cristo derrotará al Anticristo y sus ejércitos.

Se estima que unos 12 millones de cristianos que viven en Oriente Medio. El ascenso del Estado islámico en los últimos tres años ha generado una nueva ola de persecución contra la comunidad cristiana en diferentes países, entre ellos Egipto, Irak, Libia, Irán y Siria. Se reflejó también en África, donde los grupos yihadistas también declararon sus califatos y se intensificaron los ataques contra los cristianos.

Leer más en Cristofobia. Fuentes: NC
Subir a Portada de Visión de Profetas | Diseñado por Blogger Templates